Desde el domingo pasado decidimos darles de comer lo mismo que nosotros, ya tiene un alito y ya tienen que comer de todo un poco.
Ese día les hicimos pure de patata y alboódigas en salsa. La verdad es que estas brujis comen como unas campeonas, unos días mejor otros peor, pero es normal dado que están probando un montón de sabores nuevos y algunos les cuesta un poquito más. Pero lo están llevando de cine.

Ellas con sus tronas de Stokke se sientan a la mesa y como unas mayores ..... bueno, han decidido que la comida sólo se coge con la mano, por lo que al final el suelo tiene casi más comida que sus estómagos. Luego ya podemos darle una buena limpieza a todo, sbre todo el día que toca arroz.

Lucía ha salido a su familia paterna ... no come, devora !!!! Es imposible que coma tan rápido, coge unas velocidades tremendas .... algún día le sentará mal la comida.

Y Alba ha salido a su madre ... lenta como una tortuga !!! Y hasta el puré se le hace bola, que tarda media hora en tragarse la comida.
Cada una a su tirmo, pero da gusto verlas comer ellas solitas.
Por cierto, mañana celebran Halloween en la guarde y van a disfradas de brujas (¡cómo no!) con el disfraz que les ha regalado el yayo Mololo (como ice mi sobrina Laura).